Hilos que cuelgan de las telas que hablan, a veces a los gritos. Gritar es sano, bordar gritando también.
De-ba-jo-de-la-lí-ne-a-de-po-bre–za.
nadie quiere escuchar a un artista que se queja porque no tiene plata.
mientras vamos a tomar vino y campari a sus fiestas nos cortan la luz en nuestras casas.
todos divinos
comiendo canapés